lunes, 20 de diciembre de 2021


 

Cuando los Tigres del Licey despidieron a su dirigente Tony Díaz y al gerente general Carlos José Lugo, tras apenas 12 partidos en la temporada regular, parecía como si la organización capitaleña se encaminaba a una verdadera debacle.

Pero al nombrar a José Offerman como dirigente y a Audo Vicente en el cargo gerencial, los resultados fueron muy diferentes y al concluir la temporada regular, el Licey avanzó al Todos contra Todos con el tercer mejor récord, pero quedándose a solo dos juegos de la primera posición.

“El ánimo en el clubhouse fue el cambio principal”, dijo el dirigente Offerman, al hablar sobre las principales transformaciones de la novena.

El Licey tenía una marca de 4-8 y se encontraba en el sótano del torneo dedicado a Kalil Haché, in memoriam, al momento de poner de cabezas al equipo.

En los últimos 28 partidos del campeonato, jugaron para .607, con una muy positiva marca de 17-11.

Los números fríos indican claramente cuál fue el fuerte del Licey: su pitcheo.

Los Tigres lideraron la temporada regular, con una efectividad colectiva de 2.53 y sus 345 ponches representaron el mayor total de la liga.

El factor César Valdez, sin lugar a dudas, fue el más importante de la rotación abridora.

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE