lunes, 28 de junio de 2021


En marzo de 2015, a menos de cuatro meses de rubricar su contrato profesional, un jovial Vladimir Guerrero Ramos con 16 años recibió a DL en el campamento familiar en Don Gregorio y afirmó que aspiraba a ser “mejor que su papá” en el terreno, alegando que no hacía swing a pitcheos fuera de la zona en señal de que era un bateador más depurado.

Palabras mayores esas de, antes de debutar, retar y usar como parámetro al bateador dominicano con el promedio más alto de por vida y entonces un eventual inmortal. Cosas entendibles para un adolescente.

El sábado, el hoy inicialista de los Azulejos completó el número de partidos de su padre en sus primeros tres años en Grandes Ligas y llega como un tizón, azotando el pitcheo.

Coincidencia o no, lo cierto es que fue en el tercer año que el halloffamer explotó con los Expos, tal y como hace hoy su vástago en los Blue Jays y los números colocados en la misma cantidad de choques fortalecen la hipótesis del potencial que tiene Guerrero Jr., de ser el mejor jugador de posición hijo de un dueño de nicho en Cooperstown.

Entonces, la Tormenta de Don Gregorio destrozó la Liga Nacional con una campaña de .324, 38 cuadrangulares, 109 empujadas y 7.4 victorias sobre nivel reemplazo (WAR), una estadística que no se computaba entonces (comenzó en 2008 por FanGraphs), pero fue una más que el ganador unánime del Jugador Más Valioso; el Sammy Sosa de los 66 vuelacercas.

Casi un cuarto de siglo más tarde, Vlady Jr., acumula números muy comparables con su progenitor, en algunos lo supera.

El progenitor tuvo una línea ofensiva de .313/.359/.546 en promedios de bateo, embasarse y extrabases, con 50 jonrones y 150 carreras remolcadas, con 9.2 WAR en una campaña 1998 donde jugó con 23 años. Su hijo llega a ese punto con unos porcentajes de .289/.368/.510, también con 50 vuelacercas, 166 producidas y 6.8 WAR, con 22 años.

En las siguientes 13 temporadas, Guerrero padre fue de los outs más difíciles en la MLB y construyó block a block una carrera que lo llevó a nueve All-Star, le dio un título de JMV (2004) con una línea de .318/.381/.553, con 399 cuadrangulares, 1,346 remolcadas y 50.4 WAR.

El hijo en la cima

Guerrero llegó a la jornada del domingo como líder en cuadrangulares en el Big Show con 26, en una campaña donde coquetea con la triple corona ofensiva. Lidera la Americana en vueltas remolcadas con 66 y marcha segundo en bateo con .342. FanGraphs lo coloca como el jugador puntero en WAR (4.5) y proyecta superar los 50 H4, algo que su padre no logró.

 

 

 

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE