miércoles, 11 de noviembre de 2020


En la Lidom miran de cerca lo que ha ocurrido en la Liga Mexicana del Pacífico, donde brotes de COVID-19 provocaron primero la suspensión de dos series y al incrementarse los casos el circuito se vio obligado a detener el calendario completo entre el 6 y 15 de noviembre.

Para el vicepresidente de las Estrellas, Manny Acta, es el mayor temor y desafío que afronta el torneo que se inicia el próximo domingo, sobre todo porque a diferencia de Grandes Ligas, donde jugadores y personal técnico mayormente trabaja en una ciudad donde no tiene vínculos familiares en el país es todo lo contrario.

Ante esas amenazas, en Salud Pública tienen un termómetro con márgenes pequeñas para activar las luces amarilla y roja y así evitar que el virus trastorne el principal evento deportivo del país.

“El semáforo es día a día con cada equipo. Esperemos que nunca suceda un brote de tal magnitud, por eso tenemos pruebas, quizás es la diferencia con el protocolo de México”, dice el doctor Eduard Guzmán, viceministro de Planificación y Desarrollo de Salud Pública. “Hacemos cada cinco días, e interdiario, si se detecta un contagio hacemos otro tipo de pruebas, una prueba PCR de antígeno para constantemente estar detectando a tiempo y evitar los brotes en los equipos. Si hay más de cinco, más de seis, más de siete, si se da habría una discusión entre la liga y Salud Pública para ver las condiciones de seguir o no seguir”.

Si bien Guzmán dice que “no hay límites de pruebas” por equipos se realizan entre 70 y 150 a la semana, un abanico que también alcanza a familiares de jugadores que así lo deseen.

En México, donde los rosters tienen 30 jugadores y se permitió fanáticos en cuatro de los ocho parques, la liga estableció que un equipo no podía jugar si tenía 16 positivos.

Contexto distinto

Acta vivió la experiencia de trabajar la temporada pasada de Grandes Ligas como coach de tercera base de los Marineros en medio de la pandemia y no para de aplaudir los esfuerzos que se han hecho en el país para montar el torneo.

“Aquí es un poco más difícil que en las Grandes Ligas”, dijo Acta en Grandes en los Deportes (102.5 FM). “En Estados Unidos no son de esas ciudades, yo no soy de Seattle, yo vivía en un apartamento y de ese apartamento yo voy al estadio, del estadio al apartamento, no conozco a nadie, pero aquí los jugadores que son nativos de las ciudades donde están jugando están en sus casas y están en contacto con sus familiares, sus familiares están en contacto con más familiares o con la gente del barrio y el rango se hace un poquito más grande para cualquier tipo de contagio. Por eso es que digo que aquí es un poco más difícil, o es más difícil y va a necesitar más responsabilidad, más disciplina”.

¿A qué le teme?

“A que por la falta de responsabilidad de un grupito pues se vean afectados múltiples jugadores y que todo ese esfuerzo que está haciendo el Gobierno, que está ayudando a los equipos con los préstamos para que se pueda jugar la pelota y todo el esfuerzo que está poniendo el Ministerio de Salud Pública que han sido, ¡oye!, excelente, han tenido un trato con nosotros de primera, todo ha sido fluido, organizado, no hay ningún tipo de queja y ellos se merecen todo el crédito”, dijo Acta.

El Banco de Reservas otorgará facilidades de crédito a los equipos y la Lidom para cubrir sus gastos que podrían pagar a ocho años.

“No quisiéramos ver que todo ese esfuerzo se eche a un lado por la falta de responsabilidad, pero los muchachos hasta ahora se han comportado bien y ellos saben que necesitamos temporada, no solamente para mantener al país entretenido y en casa tranquilo, sino también porque muchos de esos jugadores en el verano no pudieron devengar un salario y económicamente necesitan ese empujón para ellos y sus familias”, dijo el ex dirigente de los Nacionales e Indios.

 

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE.