viernes, 2 de octubre de 2020


 

"Se convierte en un trabajo". Reducir Roland Garros a ir y venir entre las pistas y los hoteles, como ocurre en todos los torneos desde que se reanudaron los circuitos de tenis, oprime a los jugadores, cansados de someterse a las 'burbujas sanitarias' y preocupados por cuánto tiempo durarán.

"Normalmente me encanta jugar a tenis, estar en los torneos. Aquí se convierte en un trabajo. Me cuesta entrenar, para nada disfruto en la pista, el entrenamiento o los partidos", señaló el francés Jeremy Chardy, 65º mundial, eliminado en primera ronda por un jugador procedente de la clasificación, dejando planear la duda sobre una posible retirada.



CREDITOS A DIARIO LIBRE