viernes, 9 de octubre de 2020


 

Bryson DeChambeau ofreció otra demostración de poder el jueves, algo que le funcionó de maravilla cuando se llevó el Abierto de Estados Unidos.

En su primer torneo desde que ganó en Winged Foot el mes pasado, DeChambeau consiguió birdies mediante dos putts en los tres hoyos de par cinco y en dos de los par cuatro. Así, quedó con un golpe de ventaja en el Shriners Hospitals for Children Open.

Empató el marcador más bajo de su carrera y eso fue lo único que lo decepcionó en el TPC Summerlin. Sabía que su putt para eagle que quedó al margen del noveno hoyo, par 5, le hubiera dado su mejor marca de la Gira de la PGA.