lunes, 21 de septiembre de 2020


 

Nadie se inmutó cuando el Real Madrid completó la cesión de Gareth Bale a Tottenham el fin de semana.

Era el acuerdo que todos buscaban. Bale no estaba feliz en Madrid, y el club no se planteaba darle protagonismo.

Pero el día siguiente que el extremo galés regresó a la Liga Premier, el Madrid quedó debiendo en su ataque al debutar en La Liga de España. El empate sin goles de visita a la Real Sociedad puso en evidencia las deficiencias de los vigentes campeones en la definición.