jueves, 3 de septiembre de 2020

Las postalitas y Wikipedia dicen que Miguel Batista en febrero cumple medio siglo de edad en un recorrido tan intenso que parece valer por más de una vida, como lo fotografía la pérdida de su cabello, aunque él sigue dispuesto a aprovechar en activo el mínimo minuto que suspire.
Una historia que comenzó en Montecristi en 1971, que a los cinco años lo llevó a asentarse en San Pedro de Macorís cuando su madre fue a estudiar Secretariado Ejecutivo en la UCE y que a los 17 lo montó en el tren de la MLB con paradas durante 18 campañas en Pittsburgh, Miami, Chicago, Montreal, Kansas City, Phoenix, Toronto, Seattle, Washington, Nueva York y Atlanta.
En el trayecto cobró una fortuna de US$47,6 millones antes de impuestos, escribió un libro de poesía, una novela policíaca y casi 300 artículos para ESPN, mientras ganaba una Serie Mundial compartiendo camerinos con siete inmortales y fungir como miembro activo del sindicato de peloteros.