miércoles, 10 de junio de 2020

Tras jugar su primera temporada en Connors State College (una universidad de dos años en Oklahoma) Julio Lugo se declaró elegible para el sorteo de 1994 y los Astros de Houston lo tomaron en la ronda 43, en el lugar 1,193, casi después de escoger a 40 peloteros en ese draft.
La oferta inicial no gustó al infielder barahonero que había llegado a Nueva York en 1989, regresó al béisbol colegial y en mayo de 1995, cuando sus bonos habían subido, acordó con los Astros por un bono de US$80,000 y US$20,000 más para sus estudios.
Como referencia, ese 1994 D’Angelo Jiménez recibió un bono de firmas que fue un escándalo cuando los Yanquis le dieron US$25,000, cinco veces lo que recibía el prospecto más cotizado hasta entonces.

CREDITOS A DIARIO LIBRE