viernes, 5 de junio de 2020

Resulta ser que lo más difícil para la atleta olímpica Gwen Berry aún no comienza.
La lanzadora estadounidense de martillo alzó un puño en los Juegos Panamericanos del año pasado en Lima, recibiendo la reprimenda de las autoridades. Se quedó pensando en las consecuencias de haber usado también su plataforma en los aplazados Juegos Olímpicos de Tokio para protestar contra la injusticia racial. Todo eso le parece muy fácil ahora.
“En alma y mente me siento que voy a una guerra", dijo Berry el miércoles en una entrevista con The Associated Pres. “Trato de hacer algo ingente para cuidar algo que quiero mucho”.

CREDITOS A DIARIO LIBRE