martes, 9 de junio de 2020

La relación entre el Licey y Juan Francisco llevaba años con roces, se había acabado la luna de miel hace rato, el club lo tenía en el mercado de cambio, pero no terminaba un acuerdo. Las quejas de la directiva por su salario hasta salían a relucir a los medios al punto que la campaña pasada comenzó fuera de roster con un choque cuerpo a cuerpo con Domingo Pichardo, quien desde que asumió las riendas le advirtió: “Ponte para esto”.
Tigres y Gigantes acordaron ayer que el Caballo Azul volviera a San Francisco de Macorís, un parque cuyas dimensiones ilusionan con recuperar esos batazos de cuatro bases que los tienen como el que más ha pegado en esta pelota (70).
Francisco es un veterano con un cuerpo acomodado a unas cuantas libras de más, con limitaciones defensivas, que en junio cumplirá 33 años. Una edad que, haciendo los ajustes, en la ciudad del Jaya esperan le permita revivir su carrera. El curso pasado solo sacudió tres en 124 turnos.