lunes, 4 de mayo de 2020

Ichiro Suzuki todavía no se había integrado a los Marineros. De hecho, tras haber cumplido los 20 años, el jardinero se estaba convirtiendo en una estrella en el béisbol de Japón, fijando un récord de imparables en una temporada y llevándose el premio al Jugador Más Valioso en 1994. Simplemente era la sensación del momento.
Sin embargo, hasta las mismas estrellas se deslumbran. En 1994, Ichiro viajó a los Estados Unidos para evaluar el ambiente de cara a su eventual paso a las Grandes Ligas. Cuando el mejor pelotero japonés estuvo cara a cara con Michael Jordan, el jardinero casi se derrite.
A estas alturas, Ichiro estaba a seis años de debutar con los Marineros y llevarse el premio al Jugador Más Valioso de la Liga Americana como novato. Incluso, al escuchar a la intérprete explicarle a Jordan que el joven jugador no era un lanzador y que de hecho había pegado 210 imparables en la campaña anterior, éste es un impresionante encuentro con la perspectiva histórica.