lunes, 25 de mayo de 2020

A sus 31 años, Jesús Antonio Mejía Armenteros bien pudo estar un día cualquiera en un tribunal con su toga y su birrete. Pero este joven decidió, quizás desde niño, que además de estudiar derecho, le apasionaba el análisis del juego de béisbol, como ciencia. Y eso lo lleva a convertirse, desde el pasado jueves, en el gerente de los Gigantes del Cibao.
Esa designación le da la oportunidad de hacer historia, pues al ser el hijo del presidente de la Liga Dominicana de Béisbol, Vitelio Mejía, los convierte en la primera pareja del béisbol dominicano, y quizás del mundo, con esa condición de presidente y gerente.
Nadie se llame a engaños. Cuando su padre llegó a la presidencia de la liga, su hijo ya tenía siete años en las oficinas y en total 11, entre Leones del Escogido y Toros del Este, acumulando cuatro campeonatos.