viernes, 17 de abril de 2020

Cuesta encontrar en Latinoamérica un entrenador de béisbol que haya formado en la década pasada más talento de alta cotización que Ruddy Santín. Rafael Devers (US$1.5 millones en 2013) y Wander Franco (US$3.8 MM en 2017) son los más conocidos, pero en las fincas se forman Yunior Severino (US$3.5 MM), Freudis Nova (US$1.2 MM) y Orelvis Martínez (US$3.5 MM) entre 2016-2019.
Pero a mayor valor en las “granjas” mayor riesgo, para el inversor, el joven y todo lo que él representa.
La noche del miércoles, Santín recibió una llamada que ilustra lo informal de la industria de reclutamiento para jugadores, entrenadores y familiares con el incremento de los preacuerdos hasta con tres años de anticipación a la firma. Un fenómeno que se disparó en 2012 cuando la Major League Baseball introdujo límites para el gasto de los equipos.