lunes, 13 de abril de 2020

No ha llovido tanto desde que mencionar la liga taiwanesa era asociarla a peligro; apuestas agresivas de ludópatas que sobornaban a jugadores y dirigentes, arreglos masivos de partidos, bateadores que confesaron haber recibido balas en sobres advirtiéndoles de que tenían que poncharse, un lugar donde las mafias asiáticas capeaban a sus anchas, en fin, una de las últimas opciones para un pelotero y vetada por la MLB.
El libro Playing in Isolation: A History of Baseball in Taiwan, publicado en 2007 por Junwei Yu, menciona que el licenciamiento del dominicano Israel Alcántara en 2005 por los Uni-President 7-Eleven Lions cuando este lideraba la liga en jonrones y carreras remolcadas levantó una enorme sospecha, sobre todo cuando el club, tras negarse en principio a dar explicaciones, informó que el jardinero era “inmanejable”.
El caso de Emiliano Girón, otro lanzador criollo, también es citado por su sospechoso descontrol. En un juego otorgó cinco boletos en solo una entrada y dos tercios y en otro solo dos bases. Una nota del Taipei Times de 2006 dice que fue investigado, pero no incluido en un expediente de arreglos de juegos.