sábado, 25 de abril de 2020

Paro parcial, recurso a las reservas, préstamos bancarios o solicitud de ayuda al Comité Olímpico Internacional (COI): las federaciones deportivas internacionales, habitualmente prósperas, acusan mucho la cancelación o aplazamiento de sus pruebas por la pandemia del nuevo coronavirus, que ha secado su habitual fuente de ingresos.
Casi 2.200 empleos y más de 1.000 millones de francos suizos (1.050 millones de euros) inyectados cada año en la economía, ese es el inmenso peso de los organismos del deporte en Suiza, con el Comité Olímpico Internacional (sede en Lausana) y más de una cuarentena de federaciones internacionales. Eso sin contar con la FIFA y sus 600 empleados en su sede de Zúrich, también en el país helvético.
La desaparición o el aplazamiento de grandes eventos mundiales y de sus ingresos, ligados especialmente al patrocinio y los derechos de televisión, solo puede conllevar graves consecuencias negativas para las federaciones que los organizan.