sábado, 25 de abril de 2020

Cuando Wang Wei-chen bateó un sencillo por los Chinatrust Brothers, nadie mostró su entusiasmo o decepción en el graderío del parque ubicado en un suburbio de Taipei.
A lo largo del juego, no hubo insultos a los umpires ni coros de aliento para los equipos.
Las 12.150 butacas de plástico azul estaban vacías el viernes por la noche para el encuentro entre los Brothers y los Fubon Guardians. Era una escena inusitada para un deporte que suele reunir en promedio a 6.000 fanáticos por duelo en Taiwán.