martes, 14 de abril de 2020

Si hasta hace unas semanas, cuando el COVID-19 no lo había trastocado todo, a Vitelio Mejía le esperaba una primavera/verano complicada negociando un espinoso nuevo acuerdo entre liga y sindicato (más el casi siempre complicado proceso eleccionario en las Águilas) la suma de estos tres frentes le han ocupado la cuarentena desarrollando estrategias para aplicar como ajedrecista su reconocido talento conciliador.
Mejía, presidente de la Lidom, atenderá a los medios este martes en una teleconferencia por la plataforma Zoom, donde podría actualizar la hoja de ruta que ha dibujado para afrontar una próxima temporada que hoy presenta un panorama gris, aunque tiene a su favor un colchón de siete meses en los que puede cambiar el color.
Pero para hablar de octubre, si se jugará con público, si los peloteros llevarán mascarillas o si habrá un festival de bigleaguers buscando completar turnos y entradas no alcanzadas en el verano, hay que ponerse de acuerdo con un sindicato molesto por lo que en el entorno califican de una actitud desafiante de los clubes y con poco deseo de ceder en el punto económico.