miércoles, 4 de marzo de 2020

No ha pasado mucho tiempo desde que Miguel Ángel Jean Sanó jugó por última vez en la República Dominicana, pero después de la del próximo sábado no hay garantía de cuándo o si lo volverá a hacer.
Más allá del “pique” por el despido de Fernando Tatis el curso pasado, entre el antesalista de las Estrellas ese sexto partido de la final 2018-2019, el 24 de enero en La Romana, y el que defenderá la inicial de los Mellizos el sábado hay un cambio de estatus mayúsculo.
Verse al borde del abismo por primera vez desde que con 16 años recibió más de tres millones de dólares en 2009 sacó la mejor versión de Sanó, una similar a la mostrada en 2017 cuando fue al Juego de Estrellas.
El permiso para jugar ese round robin y final fue solo una muestra de cómo había salido de los planes de los Twins, que ese invierno ocuparon las posiciones donde él podía jugar con el fichaje de Nelson Cruz para ser designado y Marwin González para la antesala.
En 105 partidos del curso pasado Sanó recuperó el crédito perdido en un 2018 en que tocó fondo, tuvo que ser enviado a las menores a mediados de junio cuando arrastraba el bate (.203 y .270 de OBP) y vio su campaña limitada a 71 choques, terminó con una línea de .199/.281/.398, con 13 vuelacercas y 41 remolques.
Ese 2019 fue de reivindicación. Los 34 cuadrangulares que disparó en 380 turnos (uno cada 11 turnos) levantan cejas tan pronto se visita su página en cualquier sitio web. Fue un curso adornado por 79 carreras remolcadas, 76 anotadas y un slugging de .576.
Las estadísticas de última generación también lo dejan bien parado. Las 3.1 victorias sobre jugador reemplazo (WAR) es la cifra máxima en su carrera que arrancó en 2015. Su wRC+ de 127 dice que produjo con su ofensiva un 27% más que el bateador promedio de la MLB.
Este despegue le valió un contrato que le garantiza US$30 millones entre 2020 y 2020 con una opción del equipo por US$14 millones para 2023 y otros US$3 MM que puede ganarse en función de los turnos que tome en el proceso.
Las proyecciones auguran un gran 2020 para él. THE BAT es la más optimista, calcula que pegará 36 vuelacercas, remolcará 95 vueltas, mientras que Steamer lo rebaja a 34 cuadrangulares y 89 empujadas, todas coinciden en que mantendrá bajos sus porcentajes de bateo y embasarse y un tercio de sus turnos terminará en ponches.
Un jugador de ese precio se aleja de la liga de invierno.