jueves, 5 de marzo de 2020

En dos temporadas consecutivas, los Atléticos de Oakland han brillado en el terreno de juego, ganando 97 partidos en la División Oeste de la Liga Americana.
En ambas ocasiones, quedaron detrás de los Astros de Houston, el hoy infame equipo mejor conocido por su desarrollado protocolo para robar señas usando cámaras y monitores diligentemente colocados.
Con los Atléticos hoy se encuentra el lanzador Mike Fiers, mejor conocido por ser el chivato del programa de trampa de los Astros.
¿Cómo lo reciben los Atléticos y el mundo? Con posiciones encontradas.
Pero de lo que no hay duda es que si alguien le tiene ganas a los Astros, esos son los Atléticos.
Fiers sale a la cabeza de una rotación que tiene a Sean Manaea, Frankie Montás y los prospectos Jesús Luzardo y A.J. Puk. Los dos novatos zurdos se desempeñaron como relevistas en el tramo final de la campaña.
Montás fue suspendido por dopaje en un tramo de la campaña, pero en la pelota invernal mostró su superioridad con los Leones del Escogido.
Si se mantiene alejado de las sustancias, puede ser una pieza importante del éxito o fracaso de los Atléticos.
La ofensiva. Los Atléticos conectaron 257 jonrones la pasada campaña y establecieron una marca de la franquicia, detrás de actuaciones del antesalista Matt Chapman, el primera base Matt Olson y el campocorto Marcus Semien.
Chapman y Olson sacaron 36 pelotas del parque cada uno, mientras que Semien tuvo su mejor temporada en las mayores, con 33 vuelacercas y 92 impulsadas, que le merecieron quedar tercero en las votaciones para el Jugador Más Valioso.
Con Ramón Laureno produciendo bien en el plato y siendo un mago en la defensa en el jardín central, los Atléticos lucen destinados a brillar en el 2020.