viernes, 20 de marzo de 2020

El béisbol profesional de las Grandes Ligas vive, como el resto de los deportes en Estados Unidos, no solo la incertidumbre de la suspensión de todas las actividades, en su caso la recta final de los campos de entrenamientos y el inicio de la nueva temporada, sino que también la posibilidad que en cualquier momento uno de sus atletas de positivo al coronavirus.
Una noticia que nadie quiere escuchar, pero que por desgracia ya se ha dado con más frecuencia de lo deseado en la NBA, donde oficialmente hay 10 jugadores contagiados, al dar positivo al COVID-19, y otras cuatro personas más que trabajan en la organización de los equipos de los Nuggets de Denver (3) y de los Sixers de Filadelfia (1).
Aunque el comisionado de las mayores, Rob Manfred, actuó con prontitud al igual que hicieron todas las ligas profesionales con la suspensión de la competición, es consciente que cientos de jugadores que estuvieron en contacto y conviviendo en los campos de entrenamiento durante casi un mes al final algún tipo de contagio tendrá que darse.