jueves, 26 de marzo de 2020

El futbolista de los Wellington Phoenix Tim Payne presentó este jueves sus excusas, entre lágrimas, tras haber sido interceptado al volante de un cochecito de golf en Sídney tras una velada festiva, cuando debía estar en cuarentena.
El centrocampista neozelandés y su compatriota y guardameta Oliver Sail, que ocupaba la plaza de acompañante en el vehículo, pueden recibir fuertes sanciones por esta escapada en la noche del lunes al martes.
Phoenix, un equipo con sede en Wellington, se encontraba confinado en Sídney con la esperanza de jugar sus partidos de la A-League si el campeonato que reúne a equipos australianos y neozelandeses se reanudara a puerta cerrada.