miércoles, 19 de febrero de 2020


A decir por los resultados que arroja Minor League Baseball (MiLB) sobre los casos positivos de dopaje en 2019 hay jugadores dominicanos que cierran los oídos en las horas de charlas en que se les advierte sobre las consecuencias del uso de ciertas sustancias o en su entorno se les suple la información equivocada.

Y es que año tras año hay un compuesto que es tan fijo entre las sustancias que se encuentran en las orinas de los jugadores, como la hora de salir el sol.

Se trata del Stanozolol, una hormona andrógenica que, entre otros efectos, ayuda a ganar masa y endurecimiento muscular, recuperación y estimula la síntesis de proteínas y pérdida de grasa.

De los 21 casos de peloteros dominicanos que fallaron a las pruebas en ligas menores el año pasado hubo 15 que fueron por Stanozolol. De ellos, 13 en la Dominican Summer League y 12 fueron lanzadores.

Con esto, de los 198 criollos que han sido suspendido por el uso de sustancias para mejorar el rendimiento desde 2012 en los circuitos menores, 116 han sido por este compuesto, comercializado bajo el nombre Winstrol y Winbolic. Es decir, el 58.5% de los casos. De ellos, 100 eran lanzadores.

Mientras de los 22 peloteros estadounidenses que fueron sancionados en 2019 hubo 12 que fue por abuso de sustancias sociales, de los 21 dominicanos 14 fueron por medicamentos para mejorar el rendimiento y de siete no se reveló la causa.

Pero la tasa dominicana, si bien es la más alta entre todas las nacionalidades, deja un espacio grande para arriesgarse. Cuando un jugador observa que de los 2,059 dominicanos que vieron acción en 2019 en los diferentes circuitos solo 21 fallaron y aplica la regla de tres le arroja que solo fue el 1%. El porcentaje sube en la DSL con 16 de los 963 para un 1.6%.

¿Cómo se obtiene?
El Ministerio de Salud Pública establece que debe haber prescripción médica para despachar el Stanozolol, como la mayoría de hormonas esteroides.

Sin embargo, es bastante fácil de conseguir. Una simple búsqueda en Google arroja decenas de personas que lo entregan hasta a domicilio, una dosis de 1 CC hasta por RD$500, con depósito en cuentas bancarias. Es un compuesto de uso intensivo entre levantadores de pesas y fisiculturistas.

En la serie Jugada Sucia, realizada por DL en 2019 que ganó premios de periodismo, un equipo de investigación comprobó cómo se comercializa en un negocio en el centro de la ciudad, bajo la marca Winobolic, con pagos en efectivo y con venta selectiva.

La falta de control para el expendio es una pregunta que el Ministerio de Salud Pública de forma reiterada evade responder cuando se le formula, incluso a través de su Oficina de Acceso a la Información, como lo hizo DL en 2019.

En el país se importa un promedio de US$1 millón en hormonas esteroides cada año. Datos estadísticos de la Dirección General de Aduanas muestran que entre enero de 2010 y diciembre de 2018 las empresas importadoras trajeron sustancias tipo hormonas esteroides, sus derivados y análogos, por un monto de US$8,942,246.17.

Milton Pinedo, presidente de la Federación Dominicana de Medicina Deportiva, reacciona con una combinación de indignación y risas, puesto que considera ingenuo que haya jugadores que todavía crean que es posible que esa sustancia no sea descubierta.

Pinedo señala que el efecto de una dosis puede durar entre 4-6 semanas, pero el rastro que deja en la sangre puede ser descubierto hasta seis meses después de haberse utilizado.

El especialista advierte de las serias consecuencias que puede tener en el hígado y otros órganos. Además señala que puede producir acné en la piel, dolores en las articulaciones, náuseas, daños hepáticos, impacto negativo en el sistema cardiovascular y supresión.