jueves, 13 de febrero de 2020

Desde que se descubrió el esquema de trampas para robar señas de los Astros de Houston, hemos visto un millón de vídeos diferentes y escuchado cómo sonaban golpes a un zafacón para indicar los lanzamientos que venían.
Ese escándalo le costó el puesto al dirigente A.J. Hinch, al gerente general Jeff Luhnow y provocó las terminaciones de los contratos de Alex Cora, como manager de los Medias Rojas de Boston y de Carlos Beltrán, como manager de los Mets.
También hemos escuchado cómo también los bateadores de los Astros usaban una especie de zumbadores, que vibraban enviando señales de qué lanzamientos venían desde el montículo.
Y hemos visto el vídeo del cuadrangular de José Altuve para ganar un partido en el que se le escucha decir “no me quiten la camiseta”.
Al llegar hoy a los entrenamientos de primavera, el receptor dominicano Gary Sánchez, de los Yanquis de Nueva York, tuvo palabras sobre ese caso específico.
“Si soy yo que pego un jonrón para ganar un juego, mis compañeros de equipo me pueden quitar hasta los pantalones si ellos quieren”, dijo Sánchez al responder preguntas de la prensa que cubre a los Yanquis en Tampa, Florida.
Altuve dijo que era un tipo “tímido” y por eso hizo esa petición a sus compañeros, algo que hoy todos ponen en dudas.
Aunque el Wall Street Journal demostró que el sistema de trampas fue ideado por la gerencia de los Astros desde el 2016, el reporte dle comisionado Rob Manfred culpa del programa a Beltrán y a Cora casi de manera exclusiva aunque ninguno de los dos ha sido suspendido.
En el caso de Beltrán fue descargado por haber sido ex jugador, mientras queda una investigación pendiente con relación a Cora.
El gerente general Luhnow y Hinch fueron suspendidos por un año y poco tiempo después de anunciarse las suspensiones, ambos fueron despedidos por el dueño de los Astros, Jim Crane.