viernes, 17 de enero de 2020

Carlos Beltrán acumuló más victoria sobre jugador reemplazo (WAR en inglés) que inmortales como Vladimir Guerrero, Iván Rodríguez, Roberto Alomar y Tony Gwynn.
Pero la candidatura del ex jardinero puertorriqueño al Salón de la Fama a partir de 2023 ha sumado un asterisco que puede alejarlo tanto de Cooperstown como las jeringas tienen afuera a Barry Bonds, Manny Ramírez y Roger Clemens.
Beltrán, quien ayer tuvo que renunciar sin siquiera estrenarse como dirigente de los Mets ante la presión de tener en el dugout un acusado de trampas, es el “santo” más reciente que cae de los altares por el terremoto activado por el lanzador Mike Fiers con unas incendiarias declaraciones que han puesto patas arriba al béisbol.
Antes cayeron los dirigentes AJ Hinch y Alex Cora y el gerente general Jeff Luhnow. Y la lista no se ha cerrado de lo que parece era un castillo de naipes por el moderno esquema de robos de señas donde los boricuas Cora y Beltrán aparecen con roles protagónicos.
¿Será este escándalo tan grande como el que hace un siglo protagonizaron los Medias Blancas de Chicago con el dinero que recibieron ocho jugadores de apostadores en la Serie Mundial?
El protagonista
¿Quién es Fiers, qué razones tuvo para llamar a dos reconocidos periodistas, decírselo todo y romper un código centenario de mantener en secreto lo que pasa y se dice dentro de un camerino entre jugadores y técnicos?
Fiers, de 34 años, es un lanzador derecho con una carrera mediocre de nueve temporadas (69-59, 4.02) donde sobresalen dos partidos sin hits, el más reciente en mayo pasado ante los Medias Rojas y otro en 2015. Su vida ligamayorista ha transcurrido entre Milwa-ukee, Houston, Detroit y Oakland, con su pico en 2019 (15-4, 3.90).
En ese 2017 era parte de la rotación de los Astros, pero su desastroso 8-10, 5.22 lo sacó de la postemporada desde principio de septiembre y no por problemas de salud. ¿Le estará cobrando al dirigente Hinch y a la organización ese “castigo”?
No parece que fuera así puesto que el floridense confesó a The Athletic en noviembre pasado que pasó las últimas dos temporadas advirtiendo a sus compañeros en los Tigres y en los Atléticos de la “desviación” de los Astros.
Hoy, Fiers, con los Atléticos y contrato de US$8.1 millones para 2020, se rehúsa a hablar sobre el tema. ¿Mantendrá Oakland esa distracción en roster, confiarán sus compañeros en decir algo frente a él?
El tema pica y se extiende. Ayer, Jessica Mendoza, asistente de los Mets y comentarista de ESPN, arremetió en la mañana en un programa de radio contra el lanzador por violar ese código. Horas más tarde tuvo que hacer un comunicado donde rectificaba y “veía con buenos ojos que la noticia haya salido a la luz pública”.
Aaron Judge borró un post en su cuenta de Instagram donde felicitaba a José Altuve por el premio al Jugador Más Valioso que le ganó ese 2017. ¿Espera... qué?”, tuiteó el toletero de los Yankees el 12 de noviembre pasado a un enlace con la noticia de Fiers.
Jugadores activos y retirados y demás actores ponen lupas tanto a los Astros de 2017-2019 como a los Medias Rojas de 2018-2019 y llegan a pedir hasta el retiro de los títulos logrados en el último lustro.