lunes, 20 de enero de 2020

La renuncia de la presidencia de la Federación Dominicana de Boxeo, Juan Vargas, estremeció ayer los cimientos del boxeo aficionado ene l país, que recibió un fuerte “golpe al mentón”, que lo tiene en la lona.
Vargas, veterano dirigente de más de 30 años en el Boxeo, al ser entrevistado por teléfono desde su residencia por este reportero, declaró que no aceptó seguir las directrices del ingeniero Bienvenido Solano, pasado presidente de la FEDOBOXEO, al frente del organismo y por eso decidió renunciar.
“El me pidió cancelar al persona administrativo y consideré que eso era injusto y desde ahí comenzaron las divergencias, las cuales preferí mantenerlas bajo pérfil, hasta ayer”, dijo Vargas.
Indicó Vargas que le guarda mucho respeto al ingeniero Bienvenido Solano y por eso siempre quiso guardar la forma en esos tipos de casos y buscar una siempre una salida y sin que nadie saliera afectado.
Sostuvo al llegar al cargo en 2016 heredó una deuda de tres millones de pesos con la Seguridad Social, ya que la FEDOBOXEO no hacía esos pagos ante el Ministerio de Trabajo y, “por eso tuve que hacer un acuerdo de pago de 200 mil pesos mensuales para la Seguridad Social”.
Dijo que esos 200 mil pesos mensuales los tomaba de los 500 mil que recibía como subvención del Ministerio de Deportes.
“Con el resto que me quedaban, 300 mil pesos, era poco lo que podía hacer en el país completo”, recalcó Vargas. “Me opuse a cancelar a Belkis Inoa y Juan Torres y eso cayó mal y a partir de ahí el Comité Ejecutivo se viró contra mi”, enfatizó. Dijo que de los 13 miembros del Ejecutivo de la Federación, sólo estaban con él, Víctor Cruz y Tomás Cruz. “Yo me respeto, aunque seguiré en el deporte”, adujo. Vargas llegó en el 2016 a la presidencia de la Federación, tras Solano no optar por otro período.