miércoles, 25 de septiembre de 2019


Durante una reciente entrevista con MLB.com en Yankee Stadium, el primera base de los Angelinos, el dominicano Albert Pujols, respondió preguntas cubriendo una serie de tópicos.

“Yo quiero ganar. Realmente no me fijo en las cosas que he logrado o que tengo al frente de mí. Cada día que vengo aquí, mi meta es ayudar a este equipo a ganar, de la forma que yo pueda. Sé que es difícil porque (los números) están al frente tuyo. Es difícil no hablar de eso. Desde el primer día, nunca pensé que iba a lograr lo que he logrado en este juego. Y ahora, más de 20 años después, también es difícil para mí pensar en eso”.

“Nunca lo vamos a superar. Tyler era uno de nuestros mejores amigos, nuestro compañero de equipo y un miembro de nuestra familia. Pasarán los días y los años, pero siempre estará en nuestros corazones”.

Piensa en esto por un minuto: Dices que no te fijas en hitos, pero estás a unos pocos jonrones de Willie Mays, quien dio 660 vuelacercas. Eso dice algo.

“Es muy especial. Jamás pensé que iba a estar a unos pocos jonrones de Willie Mays o que iba a superar a tantos nombres a lo largo de mi carrera. Me ayuda seguir haciendo lo mismo de siempre: Dejar que las cosas fluyan solas”.

“Ganar la Serie Mundial. Eso significa que trabajaste muy duro para ayudar a tu equipo y celebrar con tu familia. Para eso es que uno juega”.

Ganaste la Serie Mundial en el 2006 y el 2011. ¿Cuál fue más especial?

“Ambas, porque para eso es que uno juega. Es como ir al Juego de Estrellas. No te puedes aburrir. Para mí, siempre emociona ir al Juego de Estrellas. Eso es una recompensa por el trabajo duro que hiciste durante el invierno. Ganar la Serie Mundial, no importa si es la primera de tu carrera o la última. Nunca pasa de moda. Ha sido algo bien especial en mi vida y en mi carrera”.

“Saludable. No es fácil. Ustedes me han visto durante los últimos cinco o seis años. Cuando estás sano, puedes hacer las cosas que quieres hacer. Pero hermano, cuando tienes lesiones y dolor, te ponen en una posición complicada. Es duro. Ha sido una bendición poder haber estado saludable este año y ayudar a este equipo todo lo que puedo.

Obviamente no ha sido (la temporada que queríamos). Pero estar alrededor de estos muchachos jóvenes y ayudarles de cualquier forma, es algo bien especial. Yo disfruto este juego. Y amo este juego. Por eso me van disfrutando tanto como me sea posible”.

“Es duro. Es algo que no puedo controlar. Las lesiones van a ocurrir. Yo salgo al terreno y juego. Si no quieres lesionarte, entonces no juegues. E incluso si no estás jugando, te puedes lesionar caminando. Para mí ha sido algo bien duro. Pero soy bien fuerte mentalmente y siempre trato de mantenerme positivo. Yo sé que Dios tiene el control. Es Él quien me da la fuerza, el talento y la habilidad para jugar este deporte. Aunque he pasado por momentos duros, al final del día, estoy bendecido con la carrera que he tenido. No puedo cambiar nada de eso”.

Esto podría sonar como una preguntar rara. El gran pesar de Mickey Mantle como pelotero fue no retirarse como un bateador de .300. Tu promedio de por vida ahora mismo está en .300. ¿Te preocupa que pueda bajar?

“Eso no importa. Al final del día, nadie se fija en el promedio de Mickey Mantle. Al final del día, estoy bendecido con todo lo que he logrado. Yo no juego por los números. Juego para ayudar a esta organización y construir relaciones personales”.