jueves, 5 de mayo de 2022


 

Los Astros, campeones de la Liga Americana y favoritos a retener el banderín del Oeste, entregaron la exigente posición del campo corto a Jeremy Peña, con apenas 30 partidos por encima de AA y con la pesada carga de ocupar la posición que dejó vacante el posible mejor torpedero del negocio.

Apunto de cumplir un mes con la responsabilidad de hacer de Carlos Correa, Peña saca notas sobresalientes. Con el guante salva 23 vueltas por encima del defensor promedio, con el madero coloca una decente línea de .229/.301.470, con cinco jonrones, 14 remolcadas (líder) y un OPS+ de 126, es decir, su aporte ofensivo es un 26% superior a la media de la liga.

“El equipo simplemente me dijo que fuera yo mismo”, dijo Peña en una entrevista reciente con el diario Houston Chronicle. “Ese era el plan desde el principio. Nunca lo vi como si estuviera llenando los zapatos de Carlos Correa. Solo voy a salir a jugar mi juego y mejorar”.

Dusty Baker, el entrenador de los Astros que le dio la posición a Peña y acaba de alcanzar las 2,000 victorias, enfrentó al padre de este (Gerónimo) en 1993 cuando debutó como estratega al frente de los Gigantes, no se arrepiente de la decisión.

Baker le dijo a The New York Times que aún no sabía cuál podría ser el techo ofensivo de Peña, pero “si has visto la forma en que revienta algunas bolas, golpea algunas bolas, como un gran hombre al jardín central”.

Baker luego recitó los nombres de varias estrellas anteriores y actuales que surgieron como defensores talentosos y se convirtieron en mejores bateadores: el receptor Yadier Molina y los torpederos Ozzie Smith y David Concepción.

“Está muy por delante de donde estaba Ozzie Smith”, dijo Baker sobre Peña, quien luego agregó: “Hay bastantes tipos a los que se les ocurrieron buenas manos que aprendieron a batear. Hay más de ellos que buenos bateadores que no pudieron fildear”.  

Baseball-Reference le otorga 1.4 victorias sobre jugador reemplazo (WAR), líder del equipo.

Nacido en 1997 en Santo Domingo, a la edad de 12 años la familia se mudó a Providence sin Peña hablar inglés. Al terminar el bachillerato, en 2015 los Bravos lo tomaron en la ronda 39 del draft, pero lo rechazó y optó por una beca en la Universidad de Maine. En 2018 los Astros lo tomaron en tercera ronda como el pick 102 y le dieron un bono de US$535,000.

 

 

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE