jueves, 30 de diciembre de 2021


 

Por tercera temporada consecutiva el torneo otoño-invernal se ha disputado exclusivamente con árbitros nativos y, salvo el incidente en Santiago con los celulares durante el Play In, su trabajo ha transcurrido sin mayores cuestionamientos.

Después del curso 2018-2019, cuando hubo ocho jueces importados, la Lidom ha apostado por criollos, un movimiento que llegó de la mano de la creación de la academia de arbitraje que tiene casi una decena de graduados.

Ya antes hubo intentos de hacer la indecencia de umpires, como en la 2004-2005 en medio de la crisis que golpeó al país y había que recortar gastos. El más reciente fue en la 2012-2013, pero luego de 45 días de torneo hubo que importar a tres estadounidenses en medio de las exigencias de dirigentes, jugadores y público.

Además de que los mejores pagados del patio (hay categoría A, B y C) cobran un tercio de lo que devengaban los extranjeros, con los árbitros locales la liga se ahorra el hospedaje y alimentación.

Esta vez, la Lidom ha utilizado 17 hombres; Juan Manuel Rodríguez (41 partidos), Félix Neón (39), Santos Castillo (39), Domingo Polanco (37), Félix Tejada (37), Edward Pinales (37) y Hardlen Acosta (34) fueron los más utilizados en la fase regular.

Tejada tuvo la mayor responsabilidad detrás del home (17 encuentros), seguido de Rodríguez (16), Neón y Castillo (15). El veterano Domingo Polanco tuvo la mayor cantidad de asignaciones en la inicial (20), Mariano Vizcaíno lideró en la segunda base (15) y Hansel Correa en la antesala (19).

Acosta trabaja en ligas menores desde 2016 y Neón se estrenó la pasada temporada tras conseguir un contrato en 2020, pero no se jugó a causa de la pandemia.

El grupo llamó 13 expulsiones en 120 partidos, una lista encabezada por el dirigente Lino Rivera, que fue sacado de juego en dos ocasiones.

En la liga respiran, de momento, con el trabajo y lucen satisfechos con el reporte que le entrega el comité técnico. Sobre todo por el desempeño de los árbitros salidos de la academia que lanzó la Lidom en 2019 con un primer grupo de 26 estudiantes, de los cuales ya son nueve los que han visto acción en los últimos dos torneos.

¿Cómo vio la crónica deportiva el desempeño?

Américo Celado, que ha cubierto más de 25 torneos, valora el crecimiento del nivel del arbitraje sin dejar de llamar la atención a la inconsistencia en las llamadas de bolas y strikes, además del mando que deben asumir.

“Sin dudas que el arbitraje dominicano ha crecido en términos de preparación en los últimos años, pero no es menos cierto de que la falta de autoridad todavía los hace cometer errores que en un momento determinado causan problemas al desenvolvimiento al juego mismo”, dijo Celado, que invita a la Lidom a reforzar el plantel con jueces extranjeros en la postemporada.

En Grandes Ligas, un estudio que abarcó 11 temporadas (2007-2018) llevado a cabo por la Universidad de Boston encontró que ese 2018 los árbitros se equivocaron 14 veces por juego en el llamado de lanzamientos al plato.

Con Celado coinciden Mario Emilio Guerrero y Manuel Díaz. 

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE