martes, 14 de diciembre de 2021


 

Juan Francisco no termina de escribir capítulos en su legendaria carrera en la pelota dominicana y de exigir a puros palos su espacio entre los mejores del circuito. ¿Dentro de los primeros cinco o diez? Al Caballo todavía le queda velocidad en las piernas y el tiempo promete abrir ese debate, donde Manuel Mota, Miguel Diloné, Luis Polonia, Rafael Batista, Felipe Alou, Juan Marichal y Ricardo Carty suelen copar la discusión.

A sus 34 años, con unos kilos de más y ponchándose con la alta frecuencia de siempre, mete tanto miedo como ese león cuyos dientes parecen con poco filo y su apariencia de un gatito amigable, pero que el resto de animales sabe que puede destrozarlo en un pestañal.

El domingo en el Tetelo Vargas, Francisco elevó más alto el listón de batazos con cuatro bases, con uno que puede marcar el destino de los Gigantes.

Con los potros debajo 5-3, dos corredores en bases y en el montículo Wirfin Obispo (quien lo había dominado en los últimos 15 turnos), el dirigente Luis Urueta abandonó lo que le sugería el iPad y apeló al bate del Caballo desde el banco. El toletero respondió con un jonrón de tres vueltas y los duartianos ganaron el choque 6-5 para así asumir el primer lugar y garantizarse jugar, en el peor de los casos, en .500.

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE