miércoles, 19 de mayo de 2021


 Will Leitch/MLB.com

El lunes por la noche, Albert Pujols jugó por primera vez vistiendo el uniforme de los Dodgers. La vestimenta en sí no lució tan extraña, pero el número 55 en su espalda sí lució bien raro. De hecho, el toletero dominicano es el primer futuro miembro del Salón de la Fama en usar dichos dígitos, sin ánimo de ofender a Orel Hershiser, Skip Schumaker, Tim Lincecum ni Russell Martin.

En su primer partido con Los Ángeles, Pujols bateó de 4-1 con un sencillo empujador. Pero la firma del veterano de parte de los azules no será juzgada por un solo juego. Al fin y al cabo, el veredicto llegará a base de cómo termine este proyecto. Por más sorpresiva que haya sido la adición de Pujols al roster de los Dodgers, tiene cierta lógica: El equipo necesita de ayuda en su alineación. Sin embargo, en algún momento, volverán esos bateadores lesionados que tanta falta hacen ahora mismo. ¿Qué pasará con Pujols en ese momento?

Ésa es la gran interrogante: ¿Cómo terminará esto? A continuación, presentamos siete posibilidades, desde lo peor hasta lo mejor.

1. Pujols ya no sabe batear y no termina la campaña con los Dodgers.

Me duele hasta escribir eso. Pero es una posibilidad. El inicio de la temporada 2021 para Pujols ha sido el peor de su carrera (OPS+ de 69). Y no está poniéndose más joven. También vale recordar que no hubo tantos postores después de que los Angelinos lo dejaron en libertad. Si el quisqueyano no batea en este período que probablemente sea temporal, será difícil para los Dodgers justificar mantenerlo en el roster. Si Los Ángeles terminar cortando vínculos, ¿así será el final de Pujols? ¿Un Salón de la Fama de los mejores, dado de baja dos veces en la misma campaña, sin que ningún otro equipo venga para darle una despedida apropiada? Me deprime hasta pensarlo.

2. Pujols no se mantiene en salud

Para un jugador con más de 40 años, Pujols tiene un atributo destacable: No se lesiona con frecuencia (dato curioso: Mike Trout ha jugado en apenas 16 juegos más que Pujols desde el 2017). No obstante, el dominicano tiene más de 40 años (cumplió los 41) en enero. Siempre está a un tirón muscular de perderse mucho tiempo. Y no tiene mucho tiempo para causar una impresión en Chávez Ravine.

3. Pujols batalla al bate, lucha para mantenerse en el roster el resto de la campaña, pero…no hace el roster de postemporada.

Parte del argumento a favor de que Pujols permanezca en el plantel de los Dodgers es toda su experiencia de postemporada—ha jugado 77 encuentros de playoffs/Serie Mundial en su carrera, pero apenas tres en los últimos 10 años. Pero, ¿qué pasaría si Los Ángeles no pudiera justificar un puesto para él a partir de octubre? No es difícil de imaginar, ¿verdad? Con todo el mundo de vuelta, sería complicado.

4. A Pujols le va bien al bate, pero una vez vuelve todo el mundo, es dado de baja y tenemos otra situación como la de los Angelinos.

Cody Bellinger volverá pronto y, en algún momento, harán lo mismo Corey Seager, AJ Pollock y Zach McKinstry. Cuando ellos regresen, ¿dónde encajará Pujols? La respuesta, claramente, es “en ningún lado”. Y ni siquiera tendría la buena voluntad de parte de los fanáticos en Los Ángeles como sería el caso en San Luis (o en Anaheim). Pero si Pujols no tiene un cupo, ¿querrá él mismo seguir en el club?

Nota: De los jugadores mencionados arriba, sólo Pollock batea a la derecha. Y Pujols aún sabe batearles a los zurdos (promedio de .290 y OPS de .857 en ese sentido este año).

5. Pujols no batea y los Dodgers le dan de baja. El veterano firma con los Cardenales para una última despedida

Se trata de una historia bonita para los fanáticos de San Luis, que verían una vez más a Pujols usar el número 5 con el uniforme de los Cardenales. Pero eso requeriría de que Pujols jugara tan mal que no habría cupo para él en Los Ángeles. Y el mismo equipo de San Luis podría estar luchando por la postemporada, así que necesitaría ese puesto para alguien más activo, ¿verdad? Pero sería algo bien bonito, eso sí.

6. Pujols rinde hasta que vuelva todo el mundo, se acomoda luego al papel de bateador emergente y luego nos brinda otro gran recuerdo en octubre.

Eso sería algo grande…¡y tal vez hasta podría ser en el Busch Stadium de San Luis en lo playoffs! De cualquier manera, otro gran momento de Pujols en octubre sería glorioso. Y de paso, podría ganarse otro anillo de campeón.

7. Pujols es el Pujols de antaño.

Bueno, tal vez no como el Pujols del 2006. Pero en agosto del 2019, el toletero bateó .302/.375/.442. Si hace eso con los Dodgers, jamás saldrá del lineup. Se requeriría de un buen trecho como el viejo Pujols, que nos recordaría su grandez y crearía buenos recuerdos. Ése es el sueño: El Albert que todos recordamos, una última vez. Probablemente sea demasiado pedir. Pero podemos soñar, ¿verdad que sí?