viernes, 4 de diciembre de 2020


 

En un escenario de bates “oxidados” por la reducida actividad en juegos oficiales del verano el pitcheo manda en los primeros 33 compromisos del torneo otoño-invernal como lo demuestra el promedio colectivo de .215. En ese contexto, los brazos han impuesto la ley con una efectividad colectiva de 2.66.

Solo Toros (+3) y Licey (+6) tienen diferencial positivo de carreras. Las Águilas Cibaeñas llevan la ofensiva más prendida (.225) y en Estrellas (.196) la situación tiene a la gerencia con dificultad para conciliar el sueño.

Pasada ya la fase en la que los clubes ilusionaban y sus fanáticos intimidaban con los nombres que se anunciaban, la primera pausa técnica encuentra unas tablas de posiciones abiertas, sin lugar a pánico en la cola o espacio para relajamiento en la punta

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE