lunes, 21 de diciembre de 2020

 

La grave lesión de Anthony Randolph, que sufrió rotura completa del tendón de Aquiles de su pie izquierdo en el último partido de la Euroliga ante el Olympiacos y ha dicho adiós a la temporada, ha hecho saltar todas las alarmas en el Real Madrid, que peina ya el mercado en busca de un sustituto que se antoja fundamental para reforzar su juego interior y descargar de minutos al gigante Tavares, pilar de los blancos.

En esa tesitura, el primer nombre en salir a la palestra como posible relevo de Randolph ha sido el de Gustavo Ayón, pívot mexicano de 35 años que ya militó en el Real Madrid entre 2014 y 2019 (se marchó para poder estar más cerca de su hijo), siendo una pieza importante en los éxitos del conjunto blanco en esa época, y que actualmente se encuentra sin equipo tras haber pasado por el Zenit San Petersburgo (2019-20) y por los Astros de Jalisco, equipo de su país con el que ya acabó su vinculación.

El mexicano estaría encantado de regresar al conjunto blanco, como confirmó él mismo en una entrevista en el programa Tirando a Fallar, de esRadio, tras conocer la grave lesión de Randolph, con el que compartió vestuario en el Real Madrid: "Eso es lo peor y lo más triste que puede pasar. A mí me ha tocado tener lesiones difíciles y le mando todo mi apoyo, que tenga mucha fuerza y vuelva mejor y con más ganas".

Y se postuló como su posible sustituto: "Sería algo muy bueno. Siempre ha sido un sitio donde me he sentido muy cómodo. Las circunstancias no son agradables por cómo han sucedido pero volver a un sitio donde fui muy feliz sería de mucho agrado. Claro que me encantaría volver y tener una oportunidad allí".

CONOCE EL CLUB Y TIENE LA NACIONALIDAD ESPAÑOLA DESDE 2018

Ayón conoce perfectamente el conjunto blanco, los métodos de Pablo Laso, por lo que no necesitaría un periodo de adaptación a un club al que siempre ha considerado su casa. Y encima no ocuparía plaza de extracomunitario (plazas que ahora mismo tienen el argentino Gabriel Deck y el estadounidense Trey Thompkins), pues obtuvo la nacionalidad española en diciembre de 2018.

En su contra estaría la inactividad, pues no compite desde hace ya unas cuantas semanas, aunque él no cree que ese fuese un gran impedimento para su regreso: "Me mantengo bien y tratando de estar activo físicamente. Tengo una cancha de baloncesto y un gimnasio en el rancho donde entreno por la mañana muy temprano y luego estoy activo todo el día haciendo trabajos en el rancho. A lo mejor estoy falto de ritmo de competición, que es algo que se coge en un par de semanas, pero físicamente estoy muy bien", dijo en esRadio.

Tampoco el dinero sería un problema. Durante su estancia en el Real Madrid fue uno de los jugadores mejor pagados, pero ahora su situación personal y el de la pandemia, que ha obligado a todos los equipos a apretarse el cinturón, podrían facilitar su regreso con un contrato mucho menor, de temporero.

PONDRÍA POR DELANTE LO DEPORTIVO A LO ECONÓMICO

Él no cree que su sueldo fuese un escollo y pondría por delante lo deportivo a lo económico: "Me gustaría tener una oferta en enero y cogerla. Lejos de lo que sea económicamente, se trata de mantenerse en activo, y si algún equipo apostara por mí, tengo total disposición de hacerlo", dijo en la citada entrevista.

Todas estas circunstancias podrían hacer que el Real Madrid valorase su regreso tras quedar con un juego interior diezmado y con pocos relevos para Tavares, a quien sólo podrían darle relevos en la zona Trey Thompkins, el joven Usman Garuba o el veterano Felipe Reyes, que apenas ha jugado esta temporada. La opción de la vuelta de Gustavo Ayón parece real.