martes, 20 de octubre de 2020


 

Hace ya casi dos décadas que el mundo conoció a través del libro Moneyball (2003) que el gerente de los Atléticos, Billy Beane, apelaba a la analítica y basaba sus decisiones en evidencias sabermétricas que le suministraban matemáticos del Ivy League para, con un bajo presupuesto, hacer competitiva a la novena californiana.

Ignoraban mucho la revolución que estaba en camino para decidir en función de lo que sugerían las computadoras las decisiones del terreno en lugar del instinto de las canas de “hombres de béisbol”.

Si bien esa corriente de pensamiento hace rato que arropó toda la industria, los Tampa Bay Rays tienen la oportunidad a partir de esta noche de, finalmente, graduar las ideas de Beane. Igual ocurriría si ganan los Dodgers.

 

CREDITOS A DIARIO LIBRE