jueves, 3 de octubre de 2019


La bareiní Salwa Eid Naser, en una carrera antológica, se proclamó campeona de los 400 metros femeninos en el Mundial de atletismo de Doha, sorprendiendo así este jueves a la favorita bahameña Shaunae Miller-Uibo.

Naser terminó con un crono de 48.14, el tercer mejor resultado de la historia, mientras que Miller-Uibo fue plata con 48.37, un nuevo récord continental, que no le bastó para lograr su primer oro mundial. El bronce fue para la jamaicana Shericka Jackson (49.47).

Únicamente dos mujeres han sido más rápidas que Naser en la vuelta de pista, Marita Koch (47.60 en 1985 representando a Alemania Oriental) y Jarmila Kratochvilova (47.99 en 1983, representando a Checoslovaquia).

Una actuación por lo tanto histórica, en la actuación hasta el momento más memorable en el Mundial de Doha.

“¡Soy campeona del mundo! ¡Esto es una locura! No tengo palabras para describir cómo me siento. Es una locura, simplemente. Tengo que gritar de lo feliz que soy, estoy muy nerviosa”, declaró la nueva campeona poco después de su impresionante victoria.

A sus 21 años, Naser logró el mayor éxito hasta ahora en su carrera, superando la plata en esa distancia en el Mundial de Londres-2017.

En Doha-2019 suma su segundo metal, tras el bronce logrado con el relevo 4x400 metros mixto.

Nació en Nigeria, de madre nigeriana y padre bareiní, y siendo niña se mudó con su familia al pequeño país del Golfo, vecino a Catar.

Se da la circunstancia de que Baréin es uno de los países que actualmente mantiene un bloqueo económico y diplomático sobre Catar, el anfitrión de este Mundial, aunque ello no incluyó esta cita deportiva.

Entrenador dominicano

El aspecto de Naser ha cambiado mucho desde sus orígenes.

Del traje integral y hijab pasó a un ‘look’ rompedor, con varios tatuajes y piercings.

Detrás de su éxito hay una parte importante debida a un entrenador estrella latinoamericano, el dominicano José Ludwig Rubio, el descubridor entre otros en el pasado de Luguelín Santos, subcampeón olímpico de los 400 metros en Londres-2012.

Miller-Uibo, de 25 años, partía como favorita en calidad de vigente campeona olímpica y de líder de los tiempos del año del Mundial, donde dominaba a Naser, que era segunda. Tras la final de Doha, el orden se invirtió.

La defensora del título mundial, la estadounidense Phyllis Francis, finalizó quinta con un crono de 49.61.

Para Bahamas, la plata de Miller-Uibo es su primera medalla en esta edición mundialista.

El viernes tendrá la oportunidad de seguir sumando, ya que Steven Gardiner disputará la final de los 400 metros en categoría masculina.