martes, 8 de octubre de 2019


La paz ha llegado al seno de la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe, que preside Juan Francisco Puello Herrera. Los conflictos surgidos en mayo pasado quedaron atrás y de ahora en adelante las cuatro ligas invernales concentran sus esfuerzos en el principal objetivo que pudo traer la división: La Serie del Caribe.

Lo ocurrido en la celebración de la Serie pasada dejó al desnudo algunas debilidades de la Confederación, en cuanto a complacer a los participantes del clásico caribeño, en especial en cuanto al aspecto comercial. Al final del día se trata de un negocio, el cual administra la Confederación.

Esas dificultades quedaron atrás, expresó el presidente de la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana, Vitelio Mejía.

Herrera no trabajará solo. “Se creó un comité de dueños de equipos de las cuatro ligas, hay uno por cada país, el de nosotros es Samir Rizek”, presidente de los Gigantes del Cibao, dijo Mejía. “Es un lujo que nos estamos dando”.

Ese comité con los presidentes y con el comisionado “están reencauzando de manera muy interesante la Confederación”, expresó Mejía durante una visita a Diario Libre.

Las ligas de México y de República Dominicana cuestionaban la permanencia de Puello Herrera al frente de la Confederación; las de Venezuela y Puerto Rico le daban un respaldo. Precisamente en ese último país se celebró la asamblea, en la cual se le dio el visto bueno de continuar al frente de la entidad, pero mediante un acuerdo, el cual terminaría en el 2020.

Así el ejecutivo dominicano, que una vez fue presidente de Lidom y que luego pasó a encabezar la Confederación cerraría con tres décadas al frente de ese organismo.

“La Confederación va a crecer en este período como ni siquiera nosotros nos imaginamos”, expresa Mejía y en especial “en el aspecto comercial, que es el que más preocupa”.

Con el Comisionado Juan Francisco, a quien Mejía consideró como su “amigo personal” y el comité de los presidentes de equipos de ligas invernales ejecutando los convenios a que se llegó en mayo solo es cuestión de tiempo para ver los resultados. “Yo pienso que eso redefine el horizonte, porque si lo que perseguimos se está logrando, nosotros lo que tenemos como Liga, y eso estamos haciendo, es apoyando totalmente la gestión del Comisionado”.

A lo que aspiraba una liga o la otra, en especial las de México y Dominicana, terminó en la asamblea (de San Juan, Puerto Rico) del 14 de mayo. “Ahora lo que hay es que trabajar”, dijo Mejía.

Con ese cuadro el conflicto previo a la asamblea, queda de forma considerable desarticulado. Enhorabuena, para una entidad que requiere levantar el objetivo de su misión, en especial la Serie del Caribe.

“Lo estamos apoyando -a Puello Herrera- y aquello que nos interesaba en un momento dado, ya no es una prioridad para la Liga”, eso sí, dejó claro el de Lidom “aquí lo que hay es que trabajar”.

Un poco del origen

Para nadie es un secreto el escenario que se vivió “en esa época o en ese momento”, básicamente los días previos, durante y después de la asamblea de los presidentes de las ligas invernales en Puerto Rico. “Había dos de las ligas que pretendían un cambio de comisionado”, señala Mejía, “por razones inherentes al negocio del béisbol del Caribe, nada personal”.

En realidad por un momento se olvidó que la Confederación como la Serie misma guarda un carácter empresarial y eso era, y es, lo que se busca proteger.

“Esa fue una posición que llevamos nosotros (en representación de Lidom) a la Asamblea, una posición que llevó también la Liga Mexicana. Nosotros asumimos en la Asamblea nuestra responsabilidad, totalmente”, manifiesta Mejía.

En conclusión, durante el encuentro “la Asamblea decidió incluso de consenso, que ese no era el momento para el cambio, se decidió que Juan Francisco, que es mi amigo personal, siguiera al frente de la Confederación. Se creó un comité de apoyo. Fue una buena idea porque ya venían conflictos. Un comisionado que (que encuentra que) hay dos ligas que quieren un cambio, hay un conflicto”.

Parece tambalearse y por eso se le preguntó a Mejía ¿sigue siendo buena idea la Serie del Caribe? “Sí”, dijo sin dejo de titubeos. “Es un buen producto que la gente espera. Lo que hay es que hacerlo crecer” y eso es lo que “está trabajando Juan Francisco en combinación con el comité que se nombró para eso”. Ese es el punto fundamental. Como atracción, Panamá, que con Toros de Herrera ganó la pasada pequeña Serie Mundial, ya fue confirmado para la edición de 2020 (febrero, 1-7/Estadio Hiram Bithorn, de Puerto Rico) y Colombia, dijo el propio Puello Herrera, sería considerado para 2021.

Entre las propuestas que se pueden presentar en la mesa de la Confederación se contempla el que aun cuando son cuatro el núcleo de países de toma de decisiones, ni siquiera es necesario que la Serie se celebre en una de esas naciones, apunta Mejía. “Miami puede ser por ejemplo una buena sede”, como una vez lo fue en 1990-91. Pueden ser seis países participantes, como al efecto van a ser ahora y quizá siete en 2021. Puede haber cambios de formatos, cambiar el concepto, ser más una copa de campeones”, señala Mejía. “Hay muchas cosas en carpeta y todas son interesantes. Pero sí creo que sigue siendo interesante. Es un buen producto, lo que hay es que evolucionarlo”.

Y es necesario, según observa el presidente de Lidom “porque al final como estaba, se estaba quedando en un círculo. Pienso que sí, vienen cosas muy interesantes para la Confederación”.