viernes, 18 de octubre de 2019


Dellin Betances, nativo de Nueva York, acuñó la frase, la cual de inmediato se hizo célebre en el mundo del béisbol: “Los dominicanos nacemos donde nos da la gana”.

Alfredo Griffin parece haber adoptado algo similar para los petromacorisanos, aún sin decirlo.

Griffin, un nativo del popular barrio de Villa Francisca en la capital dominicana (Santo Domingo), se siente profeta en su propia tierra. ¡Ah! Pero no es en el legendario barrio capitaleño. Para él su tierra es San Pedro de Macorís, quien según ha dicho el propio ex pelotero, le rindió anoche el más grande tributo, cuando las Estrellas, su equipo de toda la vida en la pelota dominicana, retiró de su uniforme la chaqueta con el número 4, que por 13 temporadas vistiera como jugador su antiguo capitán.

“Ya no me queda nada por alcanzar, gracias San Pedro de Macorís”, dijo un emocionado Griffin, a la concurrencia en el Estadio Tetelo Vargas, después de recibir la chaqueta #4 de las Estrellas, en el acto formal del retiro de la misma en el uniforme del club.

“Este el más grande reconocimiento que he recibido”, señaló el inmortal del deporte dominicano y primer criollo en ganar el premio Novato del Año en las Grandes Ligas, cuando alcanzó ese logro en la Liga Americana, en 1979, junto con el norteamericano John Castino.

“Me siento honrado, orgulloso, que en San Pedro de Macorís reconocen que todo aquello que he hecho por este equipo, lo he hecho de corazón, por amor a mi pueblo”, señaló el antiguo torpedero e intermedista, quien explicó que se trasladó a vivir en el Ingenio Consuelo, a la edad de 7 años, procedente del capitalino sector de Villa Francisca.

“Este es mi pueblo, San Pedro de Macorís. Nunca he negado mi pueblo”, apuntó Griffin, quien recordó que en sus inicios en Grandes Ligas, en Estados Unidos pensaban que él era norteamericano.
“Le agradezco a mi gente que han reconocido que aquello hice por San Pedro de Macorís, lo hice de corazón, porque quería que las Estrellas llegaran donde están ahora”, apuntó Griffin. “Aunque no gané estando en el equipo, me siento un ganador, luché mucho por llegar ahí”.

Las Estrellas ganaron el campeonato nacional de béisbol la temporada pasada, el 23 de enero de este año, por primera vez desde 1968, por lo que tuvieron que esperar 51 años para alcanzar el logro, que no pudieron registrar en la época de jugador de Griffin (1976-1988), como tampoco en su época como manager y luego como gerente general. A partir de la actual temporada, Griffin es asistente del departamento de operaciones de béisbol del club.

Dedicatoria a fanáticos

El antiguo torpedero e intermedista dedicó el reconocimiento del cual fue objeto por las Estrellas, con el retiro oficial de su número, a los fanáticos de las Estrellas.

También tuvo una mención especial para el ingeniero Juan Erick Yermenos, de quien dijo fue la persona que lo guió para ser un buen ciudadano, en su juventud, en el Ingenio Consuelo, de San Pedro de Macorís..

“Él me dijo: “Tienes un gran potencial. Camina siempre por la derecha y llegarás lejos”. Me dio mi primer trabajo. En el equipo de Consuelo, cuando yo era un jovencito”, recordó Griffin, quien desde entonces no ha abandonado el carril derecho, el cual lo condujo a ser exaltado al Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano y ahora a ver retirado su número 4, en el uniforme de las Estrellas.